Guía de mantenimiento

Certificado de Instalación de Gas: Cuándo lo Necesitas

Certificado de instalación de gas: qué es, quién puede emitirlo y qué pasa si no lo tienes al vender o alquilar. Cómo conseguirlo si lo has perdido.

¿Qué es el certificado de instalación de gas?

El certificado de instalación (también llamado boletín o certificado de instalador autorizado) es el documento que acredita que la instalación de gas de tu caldera cumple con la normativa vigente y ha sido realizada o revisada por un instalador con la cualificación legal correspondiente (carné de instalador de gas categoría A, B o C según la potencia). Sin este documento, la empresa suministradora de gas puede negarse a dar el alta o el suministro.

Cuándo es obligatorio tenerlo

  • Al instalar una caldera nueva, siempre, sin excepción.
  • Al sustituir una caldera existente, aunque la instalación de gas no cambie, suele requerirse un nuevo certificado o una revisión del existente.
  • Al modificar la instalación de gas (cambiar el recorrido de la tubería, añadir un punto de consumo).
  • Al vender o alquilar una vivienda, muchas comunidades autónomas y entidades financieras lo solicitan como parte de la documentación.

Quién puede emitirlo

Solo un instalador autorizado de gas registrado en el organismo competente de tu comunidad autónoma puede emitir el certificado. No es válido un certificado de alguien sin esta acreditación, aunque haya hecho la instalación correctamente desde el punto de vista técnico: la validez legal depende de la cualificación oficial.

Qué pasa si no tienes el certificado

  • La compañía de gas puede denegar el alta de suministro o cortarlo si lo detecta en una revisión.
  • En caso de accidente (fuga, explosión, intoxicación), la falta de certificado puede anular la cobertura del seguro del hogar relacionada con ese siniestro.
  • Al vender o alquilar, su ausencia puede retrasar o complicar la operación, ya que muchos compradores e inquilinos lo solicitan.

Diferencia entre certificado de instalación y revisión periódica

No son lo mismo. El certificado de instalación se emite una vez, al instalar o modificar la instalación de gas. La revisión periódica de gas es un trámite recurrente que verifica que la instalación sigue en buen estado con el paso del tiempo, y la realiza también un instalador autorizado, que emite un nuevo certificado de revisión.

La periodicidad de esta revisión es de 5 años en todo el territorio español, según el Real Decreto 984/2015 y el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE). El control cubre tanto la instalación interior (tuberías, llaves, mangueras) como los propios aparatos de gas (caldera, cocina, calentador). Aplica igual a vivienda habitual y a segunda residencia.

Cómo conseguirlo si no lo tienes

Si instalaste la caldera hace tiempo y no conservas el certificado, contacta con un instalador de gas autorizado para que revise la instalación y emita el documento correspondiente. Si la instalación tiene alguna no conformidad respecto a la normativa actual, te indicará qué corregir antes de poder certificarla.

Errores frecuentes con este trámite

  • Confundir el certificado de instalación con el simple recibo del instalador. Solo el boletín/certificado sellado y registrado ante el organismo competente de la comunidad autónoma tiene validez legal; una factura de la instalación no la sustituye.
  • Esperar a vender o alquilar la vivienda para buscarlo. Localizar un certificado antiguo o tramitar uno nuevo puede llevar días o semanas, y suele convertirse en un cuello de botella de última hora en la operación.
  • Asumir que la revisión periódica de 5 años la hace automáticamente la compañía suministradora. La compañía puede avisar, pero la responsabilidad de contratar la inspección y conservar el certificado es del titular de la instalación.
  • Pensar que aplica solo a gas natural de red. Las instalaciones de gas propano o butano canalizado también requieren su propia certificación y revisión periódica por un instalador autorizado, aunque el organismo y algunos plazos concretos pueden variar respecto al gas natural.

Guías relacionadas