Caldera que Pierde Presión: Por Qué Pasa y Cómo Detectar la Fuga
Si tienes que rellenar la presión de tu caldera con frecuencia, descubre cómo encontrar la fuga real en vez de solo rellenar agua una y otra vez.
Rellenar no es la solución si lo haces a menudo
Reponer presión ocasionalmente (una vez al año, por ejemplo al final del verano) es normal. Pero si tu caldera pierde presión cada pocas semanas o cada mes, hay una fuga real en el circuito que rellenar no resuelve: solo retrasa el problema y, además, cada rellenado introduce oxígeno nuevo en el circuito que acelera la corrosión interna de radiadores y tuberías.
💧 Regla práctica: si rellenas más de 2-3 veces al año, busca la fuga. Si rellenas una vez al año o menos, probablemente sea normal.
Dónde buscar la fuga, por orden de probabilidad
- Purgadores de radiadores: la causa más común. Revisa cada purgador buscando una pequeña gota o cerco de óxido alrededor.
- Válvula de seguridad de la caldera: comprueba el tubo de descarga (suele estar bajo la caldera o cerca del suelo). Un goteo aquí indica presión excesiva, no necesariamente una fuga del circuito.
- Uniones de tuberías visibles: bajo radiadores, en el cuarto de la caldera, en cualquier tramo accesible. Busca cercos de humedad u óxido.
- Grifo de llenado: si no cierra del todo, deja pasar agua de la red de forma continua, lo que paradójicamente puede dar una falsa sensación de “se mantiene” cuando en realidad hay un problema de cierre.
- Microfisuras en tuberías empotradas: la causa más difícil de detectar a simple vista. Si no encuentras fuga visible y la presión sigue bajando, esta es la sospecha principal y requiere un técnico con detector.
Cómo confirmar que es una fuga y no otra cosa
Cierra todas las llaves de paso de los radiadores y observa el manómetro durante 24 horas con la caldera apagada. Si la presión se mantiene estable, la fuga está en el circuito de radiadores. Si sigue bajando incluso con todo cerrado, la fuga está en el tramo entre la caldera y las primeras llaves, o en la propia caldera.
Una prueba sencilla con papel
Para fugas muy pequeñas que no dejan gota visible, pasa un papel de cocina seco alrededor de cada unión sospechosa. Si el papel se humedece aunque la superficie parezca seca al tacto, has encontrado el punto.
Cuándo es la caldera y no el circuito de radiadores
Si tras cerrar todas las llaves de los radiadores la presión sigue bajando, revisa el propio intercambiador de la caldera y sus conexiones internas: una fuga en el intercambiador primario es menos frecuente pero posible en calderas con varios años de uso, y requiere diagnóstico técnico especializado.