Óxido en la Caldera: Causas, Riesgos y Cómo Evitarlo
El óxido en la caldera puede indicar fugas, mala ventilación o agua con oxígeno. Te explicamos las causas, cuándo preocuparte y cómo prevenir la corrosión.
¿De dónde viene el óxido en una caldera?
El óxido en una caldera aparece cuando hay humedad persistente en contacto con metal, ya sea por dentro (en el circuito de agua) o por fuera (en la carcasa, soportes o tuberías visibles). No es un problema único: las causas y la gravedad cambian mucho según dónde aparezca el óxido.
Óxido visible por fuera de la caldera
Si ves óxido en la carcasa exterior, en los soportes de pared o en las tuberías visibles, las causas más habituales son:
- Condensación acumulada en calderas de condensación con un drenaje de condensados mal instalado o parcialmente obstruido.
- Fuga de agua desde una junta o conexión cercana que gotea sobre superficies metálicas de forma constante.
- Humedad ambiental alta en la sala donde está instalada la caldera (sótanos, garajes mal ventilados).
- Falta de protección anticorrosiva en instalaciones muy antiguas con tuberías de hierro sin tratamiento.
🔍 Cómo comprobarlo: sigue el rastro del óxido hacia arriba. Si converge en un punto concreto, ahí está el origen de la humedad (una junta, un purgador, el sifón de condensados).
Óxido dentro del circuito de calefacción
Es más preocupante porque afecta directamente al rendimiento y la vida útil de la instalación. El óxido interno aparece por:
- Entrada de oxígeno al circuito cada vez que se rellena agua nueva (por eso rellenar con frecuencia acelera la corrosión).
- Ausencia de inhibidor de corrosión en el agua del circuito, un aditivo que protege radiadores y tuberías metálicas.
- Mezcla de metales distintos en la instalación (hierro y aluminio, por ejemplo) que genera corrosión galvánica.
- Radiadores antiguos de chapa de acero sin tratamiento, especialmente propensos a oxidarse desde dentro.
Señales de que el óxido interno está afectando a tu instalación
- El agua que sale al purgar un radiador tiene color marrón oscuro o negruzco.
- Los radiadores calientan de forma desigual (la parte inferior fría, la superior caliente): los lodos de óxido se acumulan en el fondo.
- Tienes que rellenar presión con más frecuencia de la normal: el óxido puede acompañarse de microfugas.
- La caldera muestra errores de circulación o sobretemperatura con más frecuencia de la esperada.
Cómo prevenir la corrosión en el circuito
- Añade inhibidor de corrosión al agua del circuito tras cualquier vaciado o rellenado importante.
- Instala un filtro de lodos en la tubería de retorno si tu instalación no lo tiene; retiene las partículas de óxido antes de que lleguen al intercambiador.
- Repara las fugas en cuanto las detectes, en lugar de compensar rellenando agua nueva de forma repetida.
- Haz una limpieza química del circuito (desfangado) si la instalación tiene varios años y nunca se ha hecho, sobre todo antes de instalar una caldera nueva en una instalación antigua.
¿Cuándo el óxido es motivo para llamar a un técnico?
Si el óxido viene acompañado de una fuga activa, si el agua de los radiadores sale muy oscura al purgar, o si la caldera muestra errores de presión o circulación con frecuencia creciente, es momento de programar una revisión. Una limpieza química del circuito y la corrección de la causa de la humedad o la entrada de oxígeno suelen resolver el problema de raíz, en lugar de limitarse a limpiar el óxido visible una y otra vez.